“Lo más importante es esperar con atención paciente a que el tejido comience a hablar, escuchar, dejar que ocurra y simplemente estar ahí. No se trata de hacer algo, sino todo lo contrario, adáptese al tejido, al paciente y a enseñarle a entender su propia historia”

Dr. William Gamer Sutherland.

¿Te gustaría tener más vitalidad? ¿Quieres tener una vida con sentido, equilibrada, con decisión, con fuerza de voluntad, sin miedos…? ¿Te gustaría que tu sistema respiratorio, digestivo… funcionara mejor? ¿Te gustaría dormir profundamente y mejorar tu descanso?… Pues, desde la Terapia Craneosacral Biodinámica, lo puedes conseguir.

La Terapia Craneosacral se basa en el principio de la existencia de una pulsación rítmica sutil, denominada Impulso Rítmico Craneal, que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo. Este impulso puede ser percibido como un movimiento respiratorio sutil en todas las estructuras que componen el sistema craneosacral (encéfalo, médula espinal, líquido cefalorraquídeo, meninges, huesos craneales, pelvis y sacro), y se transmite, también, a todos los órganos y tejidos corporales. La potencia y calidad con que emerge y se transmite este impulso a todo el organismo determina su estado de salud y vitalidad.

Se trata de una técnica manual, sutil y de efecto profundo, siendo respetuosa con el proceso de la persona.  Ayuda a detectar y corregir los desequilibrios del sistema craneosacral que puedan ser la causa de disfunciones sensitivas, motoras o neurológicas.

Es una terapia tan suave y segura que, de ella, se pueden beneficiar personas de todas las edades, desde ancianos hasta niños y bebés, así como durante el embarazo y posparto, también, después de una operación, un accidente o en condiciones de fragilidad. Incluso, personas con cualquier patología física o emocional, así como personas en proceso de crecimiento personal.

¿Cómo se desarrolla?

Una sesión de Biodinámica Craneosacral se realiza con la persona completamente vestida acostada sobre una camilla.

El terapeuta de Biodinámica Craneosacral ha desarrollado la capacidad para establecerse en un estado de presencia con una mente quieta, en contacto con sus propios recursos y las expresiones de su salud inherente, su propia Respiración Primaria. Emplea un toque suave -negociado con la persona- y receptivo, tanto para escuchar como para acompañar el proceso terapéutico. De esta manera, se va creando un campo relacional terapéutico y es el mismo sistema del paciente el que lleva la directriz de su proceso de curación.

Una parte integral de este trabajo es la toma de conciencia del proceso vital que el terapeuta pude apoyar con un diálogo verbal orientado a la salud y los recursos.

En la medida que el proceso terapéutico se va desplegando, la persona accede a profundos estados de descanso, relajación y entendimientos, aumenta su capacidad de resiliencia y todo su sistema se empodera al reconectar con más recursos propios.

Desde ANANDA, consideramos a nuestros pacientes tanto en los aspectos físico, emocional, mental y espiritual; acompañándole hacia un estado armónico para funcionar en su pleno potencial. El énfasis de nuestro trabajo radica en acompañar a la persona a restablecer su expresión de salud.

 

Terapia Craneo-Sacral

 

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